La biblioteca del campo de Bram
Los cuáqueros americanos fueron una de las primeras instituciones en ayudar a los refugiados españoles. No sólo les dieron ayuda sanitaria, medicamentos, ropas, camas, muebles, papel, sellos. También pensaron en dar libros. Es así como en el campo de Bram se creó una biblioteca, con un bibliotecario que en un cuaderno de contabilidad apuntaba los prestamos y los nombres a quien se prestaban esos libros. Este hombre hacía al final de cada semana un informe, con estadísticas, de los libros más prestados. Y nunca fallaba; el libro más leído era un manual para aprender francés. Cultura y supervivencia.





